Adesanya destroza a Costa

Unas piernas kilométricas son una de las señas de identidad de Israel Adesanya. El campeón del peso medio de la UFC demostró de nuevo que sabe usarla como dos armas de destrucción masiva. Con ellas mantuvo a raya a Paulo Costa y comenzó el principio del fin para el brasileño. El nigeriano ganó por KO en el segundo asalto y suma su tercera defensa. Empieza a limpiar la división, pero él quiere hacer historia y ya dejó claro quién debe ser el siguiente. «Si él ha ganado a Whittaker, tiene que ser el siguiente», apuntó sobre el octágono al hablar de Darren Till.
Fuera de la parafernalia que rodea al campeón y que estuvo presente en la previa, Adesanya trazó un plan magistral y lo ejecutó sin saltarse una línea. Se le vio serio, sabiendo lo que se estaba jugando. Mientras, a Costa lo vimos dubitativo, entrando en el juego de la provocación de la previa y al final le pasó factura. El campeón utilizó sus piernas para ir frenando a Costa, quien era más fuerte, sí, pero más lento y de menor tamaño. Eso fue un lastre, porque no le permitió lanzar muchos golpes y en el trabajo de piernas era peor.
Adesanya lució extraordinarias dotes para trabajar con sus piernas. Nunca se precipitó y fue peleando calmado. En el segundo round, con una patada, tocó en la sien a Costa. Sabía que era el momento y metió presión. Se puso en la corta distancia, cruzaron golpes (él evito todos por su velocidad) y fulminó al aspirante con una derecha que golpeó en el oído. Después lo tuvo que terminar en el ground and pound, pero era un tramite. Con inteligencia y precisión había terminado con él. Otra muesca más para Adesanya, que vuelve a mirar al futuro. Quiere más.
Blachowicz toma el testigo de Jon Jones
Jan Blachowicz había avisado en la previa que tenía muy controlado a Dominick Reyes. Aseguraba que conocía sus puntos débiles. Y supo aprovecharlo, porque el polaco se convirtió en el primer luchador masculino (Joanna Jedrzejczyk lo ha sido en féminas) de su país en ser campeón de la UFC. Lo consiguió tras noquear a Reyes en el segundo asalto. Fueron casi diez minutos de respeto y un minuto de tremenda acción que sirvió para poner punto final al combate.
Reyes siempre fue el más activo. Blachowicz le dejó ese papel y se dedicó a intentar colocar sus golpes. Ninguno arriesgó ni un ápice, pero hubo cosas en el primer round. Pese a que no llevaba el ritmo, el polaco dejó con varias patadas morado el costado a su oponente. En el segundo round pasaron cuatro minutos de respeto. Todo cambió en el primer cruce serio. Blachowicz tocó a Reyes y este lo sintió. Apretó Jan y no se quedó atrás Dominick. Así, al pasar una mano, el polaco conectó un crochet que desconectó al estadounidense. KO incontestable para ocupar el trono que Jon Jones dejó vacante.
As.com/textoyfoto

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