Mejor Vivir: PALABRAS CONTAMINADAS

Arnaldo Rojas

*Hay palabras que por su uso inadecuado conforman un Vocabulario Tóxico que afecta nuestra calidad de vida.

Las palabras forjan las ideas. Las ideas, tus pensamientos. Tus pensamientos generan emociones y esas emociones determinan los sentimientos con que te vas a relacionar con las acciones concretas que vives en la realidad. Si cambias la forma de construir esta cadena, transformas el resultado.

Se trata de una dinámica inconsciente por medio de la cual, sin darnos cuenta, estamos restringiendo permanentemente nuestra capacidad creativa de abundancia y prosperidad, no sólo en lo económico sino también en nuestras relaciones, el trabajo y la autoestima.

Generalmente, el entorno familiar o social está plagado de expresiones como “ojalá”, “vamos a ver”, “hay que probar suerte”, “algún día”, “imposible”, “eso es para los ricos”, “jamás llegarás a eso”, “las oportunidades son para los otros”: esto es pobreza mental a través del vocabulario que utilizamos.

Estás palabras contaminadas conforman un Vocabulario Tóxico, un Diccionario de Limitaciones, así que es muy importante tomar conciencia de su enorme poder limitante cuando queremos expandir nuestros logros, estar motivados y superarnos humana y profesionalmente. 

Las palabras no son inocentes y están cargadas de significado. Cada pensamiento genera un estado de conciencia, y ese estado se manifiesta tal cual en la realidad. En este sentido, las palabras que fomentan limitaciones están metidas de raíz en el hablar cotidiano y es por eso que se transforman en anclas pesadas que nos sumergen en la profundidad de las carencias.

Estas expresiones tan comunes están plagadas del virus del conformismo. Si las erradicamos aprenderemos rápidamente a dar vuelta a ese esquema que nos limita, para pasar a otro de expansión que aliente nuestro crecimiento. Revisemos algunas.

1) “Poco a poco”

Muchas personas cuando empiezan algo, exclaman: ¡Ahí vamos poco a poco! La palabra “poco” significa escaso. ¿Qué imagen ves cuándo escuchas la palabra “poco”? Presta atención a esto: “Lo haremos poco a poco” versus “Lo haremos paso a paso”. La segunda expresión es más edificante, construye un cuadro mental de más fuerza.

2) “Necesito”

Es otra expresión que se usa con mucha frecuencia y significa, exactamente, “carencia”. “Necesito un trabajo”, “necesito dinero”, “necesito mejorar”, “necesito apoyo” son expresiones reactivas y desde el lugar de víctima de tu realidad. En lugar de “necesito”, cámbialo por “voy a obtener”, “quiero” o “elijo”: “voy a obtener dinero, quiero mejorar, elijo cambiar”.  El solo hecho de pronunciarlas de esta forma te coloca en una posición ACTIVA, de voluntad y en movimiento hacia lo que SÍ quieres lograr.

3) “Voy a tratar”

Sucede que tratar no funciona, porque pone en el terreno de tu duda interna la posibilidad de lograr lo que quieres. Tratar es intentar. “Intentar” no significa hacerlo. Cámbiala por “¡Lo haré!” y si no puedes o no quieres hacerlo, sencillamente di: “No lo haré”. Esto cambia el resultado, porque cada vez que dices “voy a tratar” acostumbras a tu mente a “intentar”, a “negociar” para que algún día-tal vez-quizás lo logres. Entonces, no negocies con tu mente: genera una orden clara y significativa para que el subconsciente respete tu decisión.

Observa que esto mismo es lo que haces diariamente en negativo, y por eso obtienes ese resultado recurrente: le ordenas restricción y eso es lo que te manifiesta en la realidad. Lo mismo puedes hacer en forma inversa.

4) “Vale la pena”

Para seguir sumando al Diccionario de Limitaciones, esta expresión es sumamente restrictiva ya que “vale la pena” es como si dijeras: “la pena tiene valor”. Y “pena” significa dolor, angustia, tristeza. En reemplazo de “vale la pena” declara “¡vale el esfuerzo!”, “vale la alegría”, “¡vale hacerlo realidad!”.

5) “En la lucha”

Es común encontrarse con alguien y, al preguntarle cómo está, responda: “en la lucha” o “Bien… para no entrar en detalles”. Lo que no se da cuenta es que en su afirmación inconsciente está creando la idea de “luchar” contra la vida, y esto genera que cada día lo convierta en una batalla por librar. Para cambiar esta construcción inconsciente restringida utiliza expresiones como “Muy bien”, “Excelente”, “Avanzando cada día”.

Recuerda que una palabra es un pensamiento hablado. Y un pensamiento es una palabra o una frase en silencio. En ambos casos crean dentro de tí una emoción, que es la que determina el comportamiento que luego llevas a la realidad en tus acciones. Cambiando esa cadena interna podrás modificar la realidad en la que vives, porque lo que decimos es lo que construimos.

Arnaldo Rojas
Periodista – Escritor
Telf.:0414 59  58 265

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *